Cuidarnos todo el año, más allá de septiembre
- 9 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 16 sept 2025
Septiembre suele estar lleno de expectativas: celebraciones, reuniones familiares y un clima de renovación con la llegada de la primavera. Para muchas personas, estos momentos son alegres, pero para otras pueden ser difíciles.
Cambios de estación, presiones sociales o recuerdos del pasado pueden intensificar emociones complicadas, y aunque a veces se habla de “un mes difícil”, la verdad es que los desafíos de la salud mental no ocurren solo en un mes. Las señales de angustia, ansiedad o pensamientos suicidas pueden aparecer en cualquier momento del año, y reconocerlas a tiempo es fundamental para cuidar de uno mismo y de quienes nos rodean.
Es normal atravesar altibajos emocionales, pero lo importante es no ignorarlos. A veces, las personas piensan que “deberían poder con todo” o que “solo es un mal momento”, y eso puede retrasar la búsqueda de ayuda. La buena noticia es que existen espacios seguros y acompañamiento profesional que pueden hacer la diferencia.
Señales de que podrías necesitar apoyo
Existen indicadores que sugieren que es momento de buscar ayuda:
Pérdida de interés en actividades que antes resultaban agradables.
Problemas para dormir o alteraciones en la rutina diaria.
Irritabilidad, cansancio constante o falta de motivación.
Aislamiento social o evitar reuniones familiares o con amistades.
Sensación de estar “sobrecargado/a” y sin herramientas para enfrentar el día a día.
Cómo la Terapia Ocupacional apoya la salud mental
La Terapia Ocupacional acompaña a las personas en su vida cotidiana, ayudándolas a organizar rutinas, generar hábitos saludables y realizar actividades significativas que den sentido a su día a día. Este enfoque no se centra solo en los síntomas, sino en cómo vivimos y nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás.
Un aspecto clave de este acompañamiento es contar con un espacio seguro para ser escuchado/a y comprendido/a, donde explorar emociones, experiencias y relaciones sin juicio. Aquí es posible reflexionar sobre cómo enfrentamos los desafíos, identificar patrones que nos generan malestar y construir nuevas estrategias que nos permitan sentirnos más equilibrados/as y capaces.
Acompañamiento a lo largo de todo el ciclo vital
La Terapia Ocupacional en salud mental no tiene edad:
Niños, niñas y adolescentes: se trabaja en regulación emocional, participación escolar, construcción de hábitos y rutinas saludables, además de fortalecer la autoestima y las habilidades sociales.
Adultos: se acompaña en el manejo del estrés, autocuidado, relaciones sociales y equilibrio entre la vida personal y laboral.
Personas mayores: se promueve la autonomía, el mantenimiento de roles significativos y la prevención del aislamiento social, favoreciendo una vejez activa y plena.
Cada etapa de la vida tiene desafíos específicos, y la intervención se adapta a las necesidades y contextos de cada persona, siempre respetando su historia y sus experiencias.
Beneficios de la terapia ocupacional
Favorece la organización de rutinas saludables y sostenibles.
Desarrolla herramientas de autorregulación emocional y manejo del estrés.
Crea un espacio de confianza para explorar emociones y relaciones.
Fortalece habilidades sociales, de autocuidado y de resolución de problemas.
Potencia actividades significativas que dan sentido y equilibrio a la vida.
Promueve la prevención y el afrontamiento de crisis emocionales, ayudando a reducir riesgos.
La salud mental es un cuidado que no debería limitarse a un momento específico del año. Aunque algunas épocas puedan intensificar emociones difíciles, las señales de alerta pueden aparecer en cualquier momento. Pedir ayuda es un acto de valentía y de responsabilidad con uno mismo y con los demás.
Recuerda: no hay un momento “equivocado” para buscar apoyo. Cada paso que damos hacia nuestro bienestar cuenta y puede marcar la diferencia en nuestra calidad de vida.





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